El documento de voluntades anticipadas (DVA), más conocido como testamento vital, recoge las voluntades de una persona respecto a la atención médica que quiere recibir llegado el punto donde esta misma persona no tenga la capacidad de expresar su voluntad. Esto incluye situaciones como enfermedades graves, estados de inconsciencia o fases terminales. En esencia, es una manera de asegurar que se respeten tus decisiones incluso cuando no puedas comunicarlas.
Estas decisiones anticipadas son muy importantes puesto que aportan dignidad, autonomía y tranquilidad tanto por la persona que redacta el documento como también por sus familiares. En situaciones críticas, los familiares y profesionales que rodean a la persona pueden sentir incertidumbre sobre el que tienen que hacer y este documento puede facilitar mucho la situación. Dejar estas decisiones por escrito evita conflictos familiares, reduce la carga emocional de los seres queridos, garantiza que tu voluntad sea respetada y facilita el trabajo del equipo médico.
Qué se tiene que incluir en este documento?
No existe un documento oficial de voluntades anticipadas, de forma que cada persona puede expresar libremente sus preferencias. Aun así, sí que existen muchas entidades que facilitan modelos del DVA que sirven como guía del que hay que incluir. Algunos de los apartados que se pueden encontrar en estos modelos son:
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- Aceptación o rechazo de determinados tratamientos médicos.
- Uso de medidas de apoyo vital como la respiración asistida o la alimentación artificial.
- Curas paliativas.
- Donación de órganos.
- Elección de una persona representando para tomar decisiones en tu nombre.
Cómo se formaliza el documento?
Existen tres vías principales por las cuales se puede formalizar el documento:
- Ante la presencia de un profesional sanitario en el ámbito de la atención primaria, hospitalaria o sociosanitaria.
- Ante la presencia de tres testigos, dos de los cuales no tienen que tener ninguna relación de parentesco hasta segundo grado ni ningún vínculo patrimonial con la persona. Estas personas tienen que tener total capacidad para decidir así como ser mayores de edad.
- Ante notario. En este caso no se requieren testigos.
Una vez formalizada el documento, hay que registrarlo en el Registro de Voluntades Anticipadas del departamento de salud, de forma que se incorpore en nuestro historial clínico y los profesionales de centros sanitarios oficiales de todo el estado español tengan acceso al documento.
Cuál es el mejor momento para hacerlo?
No existe un momento perfecto para hacerlo, ni hay que esperar a sufrir alguna enfermedad. De hecho, es recomendable hacerlo en un momento donde puedas reflexionar y valorar, desde la calma, las decisiones que quieres tomar. Hacer un documento de voluntades anticipadas es un acto respetuoso con la propia dignidad para hacerte escuchar, incluso, cuando no te puedas comunicar. Hay decisiones que requieren reflexión, tranquilidad y tiempo.






